Enfermedad y maternidad… ¡AJO Y AGUA!

resfriado¡¡Hola!! Poco a poco parece que todo va volviendo a la normalidad después de casi dos semanas de estar malita.

Todo empezó con un resfriado sin importancia que fuimos pillando TODOS los miembros de la familia (tíos, primos, abuelos…). A finales de abril ya pasamos por el medico y el pediatra a que nos vieran los moquillos, paracetamol y mucha agua para la mami y lavados nasales de suero fisiológico para el pequeño. A mi se me había inflamado algo la angina (o eso pensaron entonces) y tenía mocosidad en el oído, pero “como estás dando el pecho…” que les falta acabar con un “pues te jodes y punto” pues nada, para casa.

A las dos semanas lo que creíamos que era la angina cobró vida propia y,  hasta centro de gravedad propio, se me hizo un bulto en el cuello bastante feo. Yo no le di importancia pero al final me convencieron para ir a urgencias y allá que me fui. Pasé una semana de espanto: urgencias, visita otorrino, analítica de sangre, ecografías… Todo esto concentrado en tres días, con fiebre de 38,5 y un niño pegado a la teta. Total, que cuando yo ya creía que iba a morir de algo horrible, me dijeron que era una infección causada (seguramente) por el resfriado y los malditos mocos, antibiótico del duro (Augmentine Plus 1000) y corticoides al menos 12 días… pero… ¿no estaba lactando? Ala!! Que resulta que si puedo tomar cositas! ¬¬

Os podéis imaginar… yo no era persona. Solo quería llorar, meterme la cabeza en el mismo culo y olvidarme del mundo en esos 12 días. Me dolía todo, hasta las pestañas y me veía incapaz de lidiar con un bebé de mes y medio que no sabe lo que es dormir 2 horas seguidas y confunde “noche” con “fiesta”. Si además sumamos al conglomerado de estrés, fiebre, cansancio y malestar que me disminuyó la producción de leche, imaginaros lo agradable que resultaba estar en mi casa… Marc lloraba hora tras hora, imagino que de hambre claro y yo daba penita de ver. Ahora sumar todo lo que os he dicho antes con los comentarios de “pues si fuera mi hijo le daba un biberón” de la gente… Pues mala leche asegurada y mas de una contestación algo salida de tono por mi parte…

En fin… Gracias mamá por venir a dormir conmigo la semana pasada y ponerme a Marc en la teta cuando pedía, por limpiar el polvo, pasar la mopa, hacerme la comida y lo más importante: aguantarme. Eres la mejor… pese a lo de “los biberones”… I LOVE YOU MUM!

Ánimo a esas mamás luchadoras!!!! En especial a mi prima REGINA, campeona mundial y medalla de ORO en noches sin dormir, en querer incondicionalmente a sus pequeños y a tirar para adelante y levantarse aunque la vida a veces te empuje y te caigas de culo. Eres un ángel!

Resumiendo, que es muy difícil estar mala y ser buena madre, no se puede ir al CAP y pedir la baja de cuidar bebés. Mi consejo: tirad de las abuelas si podéis. Ya no digo de los padres, porque los pobres (al menos el mío) trabajan y hacen todo lo que pueden pero necesitan dormir para rendir en el currele.

 

A MODO DE INFORMACIÓN:

1. Se puede amamantar teniendo FIEBRE

2. Se puede amamantar tomando antibiótico 

3. Existen unos sobres  (PROMIL) que parece que ayudan a aumentar la producción de leche, a mi me los recetó el pediatra pero he visto por ahí (internet) que son un timo y una caquita. Yo por si acaso, los tomo.

 Os recomiendo visitar la página E-LACTANCIA donde encontrareis uno por uno TODOS LOS MEDICAMENTOS y si son o no compatibles con la lactancia. De todas maneras, haced como yo e id al pediatra.

 

 

Anuncios

Un comentario en “Enfermedad y maternidad… ¡AJO Y AGUA!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s