Baby Blues & Depresión Postparto. ¿Por qué me siento así?

Y no te preocupes ni te sientas culpable si los primeros días te notas triste o tienes ganas de llorar, es normal. Se llama Baby Blues“.

Estas fueron las primeras palabras de mi ginecóloga cuando vino a visitarme tras nacer Marc. La miré raro, pensando ¿Qué coño dice esta tía? ¿Pero ella ha visto que cosita tengo en mis brazos?, ¿ha visto como me mira?, ¡¿como voy a estar triste?! ¡Es imposible copón!

Pero esa misma noche en el hospital, de madrugada, me desperté agitada, asustada. Me toqué la tripa porque “algo iba mal”, el bebé no se movía. Al abrir los ojos, el bebé estaba en su cunita, a mi lado, y en mi tripa, ya no había nada. Fue tal la sensación de vacío, que me eché a llorar. Lloré casi una hora seguida. Echaba de menos notar sus patadas, sus movimientos… Sentí por un momento el peso del mundo sobre mis hombros y creí que me moría de la pena. Al día siguiente, se lo conté a Iván y creo que no lo volví a comentar con nadie más. ¿Cómo podía ser? ¿Cómo podía ser tan mala madre y egoísta? 

Pues, es. Y les pasa a muchas mujeres que acaban de ser mamás. Suele durar unos días y desaparecer, como tarde, en dos semanas. A diferencia de la depresión postparto, no requiere tratamiento y no tiene el grado de “enfermedad”.

Según he leído, hay dos factores claves para entender el Baby Blues o la Depresión del Tercer Día (así la llaman también):

  1. Factores psicológicos: el parto, el cambio de vida, las pocas horas de sueño, la lactancia, la inseguridad…
  2. Factores hormonales: progesterona y estrógenos caen hasta los pies, igual que la serotonina.

A parte de estar tristes y flojas, podemos notar cambios de humor e irritabilidad pero, en ningún caso, interfiere con la vida diaria de la madre o el bebé. Es decir, podemos llorar como magdalenas (que feo sería decir como muffins o cupcackes…) pero no desatenderemos a nuestros retoños, ni tendremos pensamientos retorcidos o malos, ni rechazaremos a los bebés.

Dicen los que saben, que este sentimiento invade al 50% de las madres en los primeros días que siguen al parto, sin embargo, la depresión postparto afecta solo al 10% de las recién estrenadas mamás. De ese 10%, la mayoría, la sufren de una forma leve. Solo un reducido número de mujeres requieren atención psiquiátrica y médica por este asunto.

Por suerte, en mi caso, todo quedó diluido en unos días. La tristeza se mezclaba con la alegría y la felicidad. Si bien es cierto que un mes después de nacer Marc, empecé a estar agotada y a plantearme si eso de ser madre “realmente compensa” o si quizás “me había equivocado de momento“, nunca pasó de ahí. Las noches en vela, el postparto tan malo que tuve (puntos, fiebre, me salió una tumoración en el cuello…), los cólicos de Marc… me pasaron factura, pero jamás dejé de cuidar a mi pequeño o a mi misma y seguía disfrutando de las cosas cotidianas (como comerme una hamburguesa del McDonald’s los viernes noche mientras le daba teta a Marc XD).

Si me admitís un consejo, cuando sintáis que no podéis más o estéis tristes, hablad. Hablad con vuestras parejas, con vuestras amigas, con vuestras madres o vecinas, pero no dejéis que el sentimiento de culpa y pena se quede. Pedid ayuda cuando estéis desbordadas. ¡EXPLOTAD!

Diferente es la DEPRESIÓN POSTPARTO, esto ya requiere más atención y tratamiento. 

Suele aparecer dentro de los 3 primeros meses posteriores al parto y puede durar hasta años. Algunos de los síntomas pueden ser:

  • la irritabilidad
  • los cambios en el apetito
  • la imposibilidad de realizar tareas cotidianas como poner una lavadora o leer un libro
  • falta de interés por todo
  • sentimiento de culpa
  • ansiedad, tristeza, no querer salir de la cama

Y, en los casos más extremos:

  • pensamientos de muerte o suicidio
  • pensamientos de dañar al bebé (aunque no suelen llevarse a cabo, cuando se experimenta esta sensación, hay que acudir urgentemente al médico).
  • incapacidad de cuidar del bebé

También sería bueno empezar a desmitificar la maternidad y esa burbuja de felicidad absoluta y permanente. Un buen lugar para hacerlo, serían las clases preparto que, por otra parte y en mi humilde opinión, no sirven para una mierda nada tal y como están estructuradas actualmente. En esas clases, además de hablar del parto o como curar el cordón umbilical del neonato, podrían explicar qué es la depresión, cómo se pueden sentir algunas mamás después de serlo y lo duro que puede llegar a ser el primer mes de maternidad. Pero sobretodo, podrían gritar a las mujeres y sus parejas, que no están solas ni son bichos raros. Que hay siempre luz al final de túnel, ¿no os parece?

Y vosotras, ¿también sentisteis el Baby Blues? ¿Habéis sufrido depresión postparto? ¿Queréis compartir vuestra experiencia?

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9 comentarios en “Baby Blues & Depresión Postparto. ¿Por qué me siento así?

  1. Yo recuerdo mirar a la nena y llorar y llorar, sentir que se me encogía el corazón pero de felicidad pero unas lágrimas… y luego tambien agobios tontos junto con el cansancio, el no tener tiempo y eso que mi postparto fue fenomenal. Pero bueno, lo has explicado muy bien entre toooodos los cambios y los vaivenes de hormonas es lo menos que nos puede pasar!! Y todas tenemos que saberlo que es lo mas normal o que a lo mejor en un embarazo no te pasa y en el otro si!!

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  2. No había escuchado nunca referirse por el nombre de “baby blues”, aunque la matrona sí que nos avisó de que podíamos sentir tristeza tras el parto y por suerte mi marido también estaba avisado, aunque siempre piensas que eso no te va a tocar a ti… Encima en mi caso tuve depresión postparto tal como la describes (sin llegar a extremos). Conseguí salir de ella en poco más de un par de semanas gracias a que conseguí instaurar la lactancia y por lo visto liberas unas sustancias con las cuales te sientes mejor.

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  3. Yo también tuve mis Baby Blues… Jo, qué mal me sentía. Me sentía una mierda: episiotomía, parto prematuro, dificultades con la lactancia… Me pasaba los días llorando. Buscamos ayuda y la cosa mejoró. Tienes toda la razón: nos pintan que ser madre es algo idílico, pero en ocasiones no es así. Aunque es maravilloso. 🙂

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  4. Yo aún tengo a la Habichuela en el horno por lo que no tengo experiencias propias en ese tema. Lo que si he visto ha sido en mis amigas esa tristeza y ese desbordamiento inicial que en 1 o 2 meses volvía a estar bajo control. Mi pareja y yo sabemos ahora que es normal pero muchas veces las parejas no son conscientes o no están informadas y he visto como culpabilizan aun más a la madre. Eso es muy frustrante.

    Un abrazo 🙂

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  5. Muy interesante tu post. Yo sí tuve momentos de mucha tristeza después de dar a luz que además me hacían sentir fatal, culpable. Sobre todo me ocurría al caer la noche. Me duró una o dos semanas, no recuerdo. Se lo comenté al médico y me habló del baby blues, del que jamás había oído hablar (sí de la depresión postparto pero como algo menos frecuente). En mi caso creo que influyeron varias cosas, un parto un poquito traumático, muchos puntos y dolor que no me permitían casi moverme del sillón, una lactancia complicada y sin dormir casi nada desde el primer día…. En algunos momentos pensaba que no podía… Pero en cuanto empecé a encontrarme mejor todo cambió 🙂

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    • ¡Has descrito perfectamente el sentimiento! El dolor, los puntos, el sueño… yo recuerdo que Marc solo quería estar en brazos y me dolían tanto, que tenía miedo de que empezaran a fallarme. El cóctel de hormonas y el agotamiento son terribles. Por suerte, no pasó de ahí en nuestros casos. Yo tuve mucha ayuda de mi madre los primeros meses, sin ella, otro gallo hubiera cantado.

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  6. Yo no lo he pasado ni lo uno ni lo otro pero si lo que tuve luego de los dos embarazos es una mala leche de la ostia. Insoportable. Vamos, no me soportaba ni yo. Por suerte ya paso antes de que mi marido me dejara por insoportable 🙂

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    • Jajajaajaja, me meo! Yo en general, tengo mucha peor leche desde que soy madre, creo que eso viene con el título (junto con los poderes de “como vaya yo y lo encuentre). Yo tengo días que telita, ¡ni un santo me aguanta! XD

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