Ser madre

Sin título

Ser (bi)madre es levantarte con prisa y acostarte en estado semi comatoso.

Es no darte cuenta de que los minutos y las horas pasan y llegas tarde a todas partes.

Es tener que volver a entrar, una vez estabas fuera, porque olvidaste el agua, las toallitas o los pañales.

Ser madre es salir a veces sin maquillar, sin peinar. Ser madre es tener la casa como una cacharrería.

Es salir con la camiseta del revés porque te automatizas de tal manera que no eres plenamente consciente de qué narices haces.

Ser madre es no dormir, es tener ojeras, es oler a leche agria de vez en cuando.

Es, a veces, unas lentejas pegadas o un pescado seco como la mojama.

Ser madre es cambiar sábanas de madrugada, es amanecer con pis en la camiseta del pijama.

Es no poder quedar con las amigas como y cuando quisieras.

Ser madre es cambiar los gintonics por infusiones de Rooibos, comer sobras y reencontrarte con la Nocilla y el Cola Cao.

Es tener que decir NO millones de veces (aunque todos sabemos que no es efectivo), es volver a disfrutar (o no) de las tardes en el parque, solo que ahora sin novietes ni primeros cigarrillos.

Ser madre es mirar a tu pareja como nunca antes lo habías hecho, es multiplicar tu amor por él/ella por infinito.

Es a veces ser un poco bipolar y pasar de la alegría al cabreo.

Ser madre es tirar a veces de caldo de tetrabrick y botes de fabada.

Es sentirse superada a veces (aunque tengas ayuda) y como una diosa otras.

Ser madre es querer con locura, amar sin límites. Ducharse rápido y con la puerta abierta.

No somos madres perfectas, pero si las mejores para nuestros hijos.

Disfrutemos, amemos, riamos, lloremos… porque el tiempo pasa rápido (dicen) y todo lo que hoy vivimos es lo único que tenemos.

FELIZ VIERNES MAMIS Y PAPIS 😀

 

Nunca digas nunca: biberón, chupete & otros menesteres

Cuando me quedé embarazada la primera vez, tenía claro (en mi mente de primeriza ingenua) como iba a ser mi maternidad pero, con el nacimiento de mi pequeño hooligan, esa estampa de maternidad idealizada, empezó a adaptarse a lo que yo llamo “sobrevive o muere”. 

Yo me veía acunando a mi pequeñín, siempre sonriente, peinada y duchada. Una madre modelo, de esas que no sufren cambios de humor por pasar la noche en vela y que son todo paciencia y dulzura.

Pero, ni la lactancia es el éxtasis total, ni los bebés duermen de un tirón, ni se bañan todas las tardes, ni comen siempre cosas sanas, ni duermen en sus cunas, ni los chupetes son tan malos como los pintan en los clubes de la Liga de Leche.

Estas son las cosas que dije que nunca haría y he tenido que tragarme mis palabras:

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Cuando queríamos ser princesas…

Y fueron felices y comieron…. ¡UNA MIERDA!

Hace ya años una amiga, Marta, me dijo muy segura de sus palabras algo como “Tía (si, soy tía para Marta, pero no en plan pija osea… ella no es así y yo tampoco) la culpa de todo la tiene Disney“. Esas historias de amor de príncipes y princesas, donde todo es fantástico y maravilloso, en las que ella encuentra a su caballero soñado que la colma de dicha y alegría, que la lleva entre algodones y la hace amar la vida locamente. Esas historias hacen que una sueñe…. con su príncipe azul, su vida en palacio y su familia de anuncio de detergente. Y todas acaban como empezaba yo esta entrada: Fueron felices y comieron perdices. 

Pero las pelis de Disney deberían tener una segunda parte, después de las perdices, cuando la Bella Durmiente no puede más con su alma y se cansa de cantarle a los pájaros porque ha tenido un día (de mierda) duro de trabajo o cuando el príncipe no ha ido a hacer la compra y, arde Troya en casa. Sigue leyendo

Comunidades para madres desbordadas

Perdonad mis ausencias pero es que voy un poco estresada… estoy preparando un sorteo y en breve os explicaré en que consiste 🙂

Mientras tanto… trabajo, reuniones, niño, casa, compra, médicos, vuelvo a estar mala (estoy batiendo récord mundial de resfriados en espacios cortos de tiempo) y ahora sumad este: búsqueda de guardería para septiembre.
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Bebé de Alta Demanda ¿Existe?

Desde que Marc nació, he estado pensado en escribir sobre este tema.

Como buena primeriza del siglo XXI, lo primero que hice para saber que le estaba pasando a mi bebé, fue buscarlo en Google: “Bebé no para de llorar” y encontré el fabuloso decálogo de los motivos que hacen que un bebé llore:

Bebé_de_alta_demanda_2

  • Hambre
  • Sueño
  • Pañal sucio
  • Cólicos o gases
  • Frío o calor
  • Algo pequeño les molesta
  • Dientes
  • Está enfermo
  • Necesita a su mama
  • Aburrimiento

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Antes y ahora…

“¡No le cojas que se acostumbra!”

“¡Déjale llorar! Así ensancha los pulmones”

 “Si le dejas dormir en la cama con vosotros, estáis perdidos.”

“¡Pues antes os criábamos con biberón y bien hermosos estáis!”

“Hija, yo creo que este niño tiene hambre, porque no le das un biberón”

¿A alguna le suena esta serenata? jajajajajaja Podría seguir hasta darme las tantas de la noche poniendo frases de madres, suegras, tías, vecinas, madres de vecinas… siempre con la mejor intención pero pocas veces de ayuda a las mamis de esta época. Desde luego nuestra vida es muy distinta a la de nuestras madres a nuestros años (ya ni os digo nuestras abuelas) y el tema de la maternidad a dado un giro bastante importante. Sigue leyendo