Las tallas de bebé, son los padres…

Esto es un tema digno de Iker Jimenez y su nave del misterio.

De todos es sabido que la 38 de Zara es más pequeña que la 38 de H&M y es que, cada casa confecciona como le da la gana.

Mis embarazos de mierda riesgo y mis reposos, me llevaron a tener que comprar ropa desde casa, por el interné, y creedme, fue una odisea. Devolví pantalones, chaquetas, camisas, jerséis… jajajaja Con la moda tan magnifica del “oversize”, una talla S le queda holgada hasta al muñeco de Michelin, pero en fin, doy esta guerra por pérdida. 

A lo que voy… las tallas de bebé. Particularmente, los zapatos. Los zapatos de baby son CARÍSIMOS, por eso no es extraño que muchos, nos lancemos como locos a por ofertas en Privalia, Shopiteca, etc. 

De entrada, crees que has hecho una gran compra y estás feliz, deseando que llegue el paquete. Estas tranquila porque has mirado los zapatos que lleva tu hijo, un 23, y has comprado un número más siendo previsora.Y entonces llega… Y se los pruebas y resulta que ese 24 taaaan bonito le queda pequeño. Te cabreas claro. Quieres devolverlos, pero Privalia va a su ritmo y te devuelve el dinero cuando los astros se alinean con la luna de Neptuno (no se si tiene luna). Así que aprendes la lección, la próxima vez que quiera unas zapatillas de esa Marca, tengo que pedirle dos números más. 

Vuelves a la busqueda de chollos, porque necesitas los zapatos. Y encuentras unos botines preciosos y bien de precio. ¿Qué número compro? Pues venga va, el que lleva, el 23. Y llegan, y resulta que ese 23 lo han hecho en planeta BigFoot y a tu hijo le sobran (por lo menos) dos dedos.

¿Os ha pasado?

Tengo unas DC del 22 que podré ponerle cuando vaya a la universidad, unas Munich del 24 que le van justas, unas Geox del 23 que le van bien, unas del Decathlon del 22 y unas zapatillas del 25. Así es amigos, tenemos un cajón de zapatos y zapatillas que da miedo. 

Yo creo que la catástrofe viene dada por la conversión sin ton ni son de las tallas americanas o inglesas a las europeas.

Mi conclusión: no hay un orden natural en las tallas de zapatos.

En adultos, como mucho y según el fabricante, puede haber una talla de diferencia pero… ¿3? 

En definitiva, necesito comprar zapatos a Marc y me están dando los sudores de la muerte… tengo dos opciones, arriesgarme y morir o bien meterme en el coche y hacer unos kilometrillos para comprárselos previa prueba. 

¿Os pasa lo mismo? ¿Lo hacen a propósito?

Feliz lunes!!